Por qué leer cuesta más con TDAH
Leer te pide mantener en mente la última frase mientras asimilas la siguiente. Cuando la atención se va un momento, el hilo se rompe, y llegas al final de la página con las palabras leídas y el sentido perdido.
En un estudio, los niños con TDAH recordaban menos ideas principales de un cuento que sus compañeros, y la diferencia estaba ligada a la atención y a la memoria de trabajo (Miller et al., 2013). No es cuestión de inteligencia ni de esfuerzo, sino de cuánto texto puedes sostener a la vez.
Cómo concentrarte al leer
- Lee en rondas cortas. De cinco a diez minutos, y para mientras aún va bien. Así cuesta menos empezar, y repartir la práctica en varios días ayuda más a la memoria que una sesión larga (Cepeda et al., 2006).
- Que nada compita con la página. Una sola pestaña, las notificaciones apagadas y el móvil boca abajo o en modo concentración.
- Usa una guía si te dispersas. Un dedo o una guía que avanza por el texto evita que los ojos vaguen y relean la misma línea (Rayner et al., 2016). Mantén un ritmo que puedas seguir.
- Haz cómodo el texto. Letra más grande, más espacio entre líneas y una tipografía clara facilitan seguir leyendo.
Cómo recordar lo que lees
- Cierra la página y di la idea principal. Traerla de memoria la fija mejor que volver a leerla (Roediger y Karpicke, 2006).
- Hazte preguntas. ¿De qué trataba? ¿Qué pasó? ¿Qué significaba? Si no puedes responder, ahí es donde tienes que volver a mirar.
- Vuelve mañana. Un segundo repaso, un día o una semana después, retiene más que un atracón (Cepeda et al., 2006).
Lectura amigable con el TDAH
Estos hábitos funcionan mejor cuando son fáciles y un poco divertidos. Squeekly está construido alrededor de ellos: rondas de cinco minutos, una sola tarea en pantalla, respuesta inmediata en los ejercicios, preguntas después de cada lectura y repasos un día y una semana después, con medallas por aparecer y sin culpa por un día perdido. Por ahora la app está en inglés: apúntate a la lista y te avisamos cuando llegue en español.
Preguntas
¿Por qué no recuerdo lo que acabo de leer?
Normalmente porque la atención se escapó mientras leías y el sentido nunca llegó a la memoria, o porque lo leíste una vez y seguiste. Recordarlo justo después, con tus palabras, y otra vez al día siguiente hace que se quede.
¿La lectura rápida sirve para el TDAH?
No la que promete mil palabras por minuto: a esas velocidades la comprensión se viene abajo para todos. Ayuda leer a un ritmo constante que puedas seguir, en rondas cortas, y comprobar lo que entendiste. Cómo leer más rápido
¿Squeekly es un tratamiento para el TDAH?
No. Es un entrenador de lectura diseñado pensando en quienes se distraen con facilidad, y encaja con lo que ya te ayuda.
Fuentes
- Cepeda, N. J., Pashler, H., Vul, E., Wixted, J. T., & Rohrer, D. (2006). Distributed practice in verbal recall tasks: A review and quantitative synthesis. Psychological Bulletin, 132(3), 354-380.
- Miller, A. C., Keenan, J. M., Betjemann, R. S., Willcutt, E. G., Pennington, B. F., & Olson, R. K. (2013). Reading comprehension in children with ADHD: Cognitive underpinnings of the centrality deficit. Journal of Abnormal Child Psychology, 41(3), 473-483.
- Rayner, K., Schotter, E. R., Masson, M. E. J., Potter, M. C., & Treiman, R. (2016). So much to read, so little time: How do we read, and can speed reading help? Psychological Science in the Public Interest, 17(1), 4-34.
- Roediger, H. L., & Karpicke, J. D. (2006). Test-enhanced learning: Taking memory tests improves long-term retention. Psychological Science, 17(3), 249-255.