1. Mide primero, con preguntas
Sin un número de partida no puedes distinguir una mejora real de un vistazo con prisa. Cronometra una lectura y responde preguntas sobre ella: tu velocidad por la parte que acertaste son tus palabras entendidas por minuto. En inglés, los adultos leen no ficción a unas 238 palabras por minuto (Brysbaert, 2019); en otros idiomas la cifra puede ser distinta, así que compárate sobre todo contigo. Haz la prueba de velocidad lectora (en inglés).
2. Practica reconocer palabras de un vistazo
Los lectores expertos sacan el significado de una palabra directamente de su forma escrita, y esa vía se acelera con la práctica y el vocabulario (Share, 1995; Ehri, 2005). La práctica rinde más cerca de tu límite: destellos breves que se ajustan para que aciertes unas 7 de cada 10, difícil pero no imposible (Levitt, 1971).
3. Lee a un ritmo constante, un poco por encima del tuyo
Un marcador de ritmo, como una guía que avanza por el texto, evita que te disperses y que releas por costumbre. No hace más rápidos tus ojos, y la comprensión cae cuando el ritmo se adelanta demasiado (Rayner et al., 2016). En Squeekly, el ritmo de entrenamiento empieza un poco por encima de tu última prueba, sube cuando entiendes bien y baja cuando la comprensión cae.
4. Vuelve atrás cuando pierdas el hilo
Releer una frase no es un defecto que haya que eliminar. Así reparan los lectores los malentendidos, y bloquearlo cuesta comprensión (Schotter et al., 2014). Vuelve al principio de la frase y sigue.
5. Ojea a propósito, no por accidente
Ojear es una habilidad real con un coste conocido: una comprensión moderada, para cuando no hace falta entenderlo todo a fondo (Rayner et al., 2016). Quien ojea bien lee hasta que un párrafo deja de aportar y pasa al siguiente, y retiene más de lo importante que quien lee línea a línea a la misma velocidad (Duggan y Payne, 2009). Antes de empezar, decide qué tipo de lectura toca.
6. Predice tu nota y luego compruébala
Juzgamos mal nuestra propia comprensión (Glenberg y Epstein, 1985; Dunlosky y Lipko, 2007), y por eso la lectura rápida parece funcionar. Antes de responder, calcula cuántas preguntas acertarás: ver la diferencia una y otra vez es lo que afina tu juicio.
7. Recuérdalo después, y practica poco y a menudo
Recordar un texto funciona mejor que releerlo para no olvidarlo una semana después, y los recuerdos espaciados ayudan más (Roediger y Karpicke, 2006; Cepeda et al., 2006). Las sesiones cortas diarias ganan a las largas y escasas (Cepeda et al., 2006), y una rutina pequeña a la misma hora cada día es lo que convierte la práctica en hábito (Lally et al., 2010).
Qué saltarse
Intentar silenciar la voz interior, los ejercicios de ojos y de visión periférica, y Bionic Reading: ninguno tiene pruebas a favor, y algunos cuestan comprensión. En inglés, Does speed reading work? los repasa uno a uno, y Subvocalization explica por qué la voz interior se queda.
Fuentes
- Brysbaert, M. (2019). How many words do we read per minute? A review and meta-analysis of reading rate. Journal of Memory and Language, 109, 104047.
- Cepeda, N. J., Pashler, H., Vul, E., Wixted, J. T., & Rohrer, D. (2006). Distributed practice in verbal recall tasks: A review and quantitative synthesis. Psychological Bulletin, 132(3), 354-380.
- Duggan, G. B., & Payne, S. J. (2009). Text skimming: The process and effectiveness of foraging through text under time pressure. Journal of Experimental Psychology: Applied, 15(3), 228-242.
- Dunlosky, J., & Lipko, A. R. (2007). Metacomprehension: A brief history and how to improve its accuracy. Current Directions in Psychological Science, 16(4), 228-232.
- Ehri, L. C. (2005). Learning to read words: Theory, findings, and issues. Scientific Studies of Reading, 9(2), 167-188.
- Glenberg, A. M., & Epstein, W. (1985). Calibration of comprehension. Journal of Experimental Psychology: Learning, Memory, and Cognition, 11(4), 702-718.
- Lally, P., van Jaarsveld, C. H. M., Potts, H. W. W., & Wardle, J. (2010). How are habits formed: Modelling habit formation in the real world. European Journal of Social Psychology, 40(6), 998-1009.
- Levitt, H. (1971). Transformed up-down methods in psychoacoustics. The Journal of the Acoustical Society of America, 49, 467-477.
- Rayner, K., Schotter, E. R., Masson, M. E. J., Potter, M. C., & Treiman, R. (2016). So much to read, so little time: How do we read, and can speed reading help? Psychological Science in the Public Interest, 17(1), 4-34.
- Roediger, H. L., & Karpicke, J. D. (2006). Test-enhanced learning: Taking memory tests improves long-term retention. Psychological Science, 17(3), 249-255.
- Schotter, E. R., Tran, R., & Rayner, K. (2014). Don’t believe what you read (only once): Comprehension is supported by regressions during reading. Psychological Science, 25(6), 1218-1226.
- Share, D. L. (1995). Phonological recoding and self-teaching: Sine qua non of reading acquisition. Cognition, 55(2), 151-218.